Saber cómo detener una hemorragia puede marcar una diferencia importante durante una situación crítica. Una intervención rápida ayuda a reducir la pérdida de sangre mientras llegan los servicios de atención médica.


Aunque ninguna técnica sustituye la valoración de un profesional, conocer los pasos básicos permite actuar con mayor seguridad y brindar apoyo a la persona lesionada. La prioridad siempre consiste en proteger la vida, evitar complicaciones y solicitar ayuda cuando la lesión lo requiera.

¿Qué es una hemorragia?

Una hemorragia es la pérdida de sangre ocasionada por la ruptura de un vaso sanguíneo. Puede presentarse después de accidentes, caídas, golpes o heridas abiertas.


Algunas lesiones provocan un sangrado leve que puede controlarse con facilidad, mientras que otras representan un riesgo importante y requieren intervención inmediata.

Control de hemorragias primeros auxilios: Fotografía de una persona limpiando con una gasa sobre una herida.

Tipos de hemorragias

  • Arterial: Se caracteriza por una salida de sangre de color rojo brillante y con pulsaciones. Suele representar mayor peligro por la rapidez con la que ocurre la pérdida de sangre.
  • Venosa: La sangre presenta un tono rojo oscuro y fluye de forma continua. También requiere atención rápida para evitar que el volumen perdido aumente.
  • Capilar: Es la más común y aparece en lesiones superficiales. Generalmente produce un sangrado lento que puede controlarse con medidas básicas de primeros auxilios hemorragias.

¿Cómo identificar una hemorragia grave?

Algunas señales indican que la persona necesita atención inmediata debido a la cantidad de sangre perdida o a la gravedad de la lesión. Reconocer estos signos permite actuar con mayor rapidez y solicitar apoyo médico sin demora. Las hemorragias externas pueden evolucionar rápidamente cuando afectan vasos de mayor tamaño o cuando la lesión no recibe atención oportuna.


Signos de alerta

  • Sangrado abundante: La sangre empapa la ropa, las vendas o continúa saliendo a pesar de aplicar medidas básicas. Un sangrado severo requiere atención inmediata.
  • Estado de choque: La persona presenta piel fría, sudoración, palidez, respiración acelerada o confusión. Estos signos pueden indicar un shock hipovolémico debido a la pérdida importante de sangre.
  • Pérdida de conciencia: Si la persona deja de responder o presenta desmayo, debe considerarse una emergencia médica y solicitar ayuda especializada de inmediato.
Control de hemorragias primeros auxilio: Fotografía de una paramédico atendiendo una lesión en una pierna.

Técnicas de control de hemorragias

Antes de intervenir, siempre que sea posible, conviene protegerse con guantes y valorar que el área sea segura para evitar nuevos riesgos.

Presión directa

La presión directa representa la primera medida para controlar la mayoría de los sangrados. Se recomienda utilizar una gasa limpia, una tela estéril o un paño limpio como materiales de apoyo.

El procedimiento consiste en colocar el material sobre la lesión y ejercer presión firme y constante sin levantarlo para revisar la herida. Lo ideal es mantener esa presión durante varios minutos para favorecer la formación del coágulo y disminuir la pérdida de sangre.

Elevación de extremidades

La elevación de una extremidad puede ser útil cuando la lesión se localiza en brazos o piernas y no existe sospecha de fractura. Esta maniobra busca disminuir el flujo de sangre hacia la zona afectada mientras se mantiene la compresión sobre la lesión.

No debe utilizarse si provoca dolor intenso, deformidad o existe un posible daño óseo. En lesiones menores, puede complementar las demás medidas de atención.

Uso de torniquetes

El torniquete debe reservarse para situaciones extremas, especialmente cuando la hemorragia pone en riesgo la vida y las demás técnicas no consiguen detener el sangrado. Su colocación requiere ubicarse por encima de la lesión, ajustar correctamente el dispositivo y registrar la hora de aplicación para informar al personal médico.

Un uso incorrecto puede ocasionar daños en los tejidos, por lo que solo debe emplearse cuando resulte indispensable y dentro de un contexto de atención prehospitalaria.

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Materiales para el control de hemorragias

Los materiales deben permanecer en buen estado, almacenados en un lugar limpio y con acceso sencillo para utilizarlos cuando sea necesario.


Control de hemorragias primeros auxilios: Fotografía de una paramédico atendiendo una herida en la pierna.

Equipo recomendado

  • Gasas: Ayudan a cubrir la lesión y absorber la sangre mientras protegen el área afectada.
  • Vendajes: Permiten mantener la compresión sobre la herida y sujetar los materiales de curación sin ejercer presión excesiva.
  • Guantes: Reducen el contacto con fluidos corporales y favorecen una intervención más segura para quien brinda ayuda.
  • Botiquín: Debe incluir apósitos, material de curación, soluciones para limpieza, tijeras, cinta adhesiva y otros elementos básicos para atender lesiones comunes.

Errores que deben evitarse

Actuar con rapidez también implica evitar prácticas que pueden empeorar la lesión. Algunas acciones, aunque parezcan útiles, incrementan el riesgo de complicaciones o dificultan el tratamiento posterior.

Prácticas incorrectas

Retirar apósitos: Si el material colocado se llena de sangre, no debe retirarse. Lo recomendable consiste en colocar otro encima para mantener la compresión.

Aplicar remedios caseros: Sustancias como café, pasta dental, ceniza o cualquier otro producto no estéril aumentan el riesgo de contaminación de la herida.

Ignorar signos de shock: La palidez, la debilidad o la confusión requieren atención inmediata. Esperar a que la persona mejore por sí sola puede aumentar el riesgo de complicaciones, sobre todo cuando existe un trauma importante.

Conclusión

Conocer las técnicas básicas para controlar una hemorragia ayuda a responder con mayor seguridad mientras llega la atención médica. Identificar la gravedad de la lesión, aplicar las medidas correctas y evitar errores comunes puede marcar una diferencia importante durante los primeros minutos posteriores a un accidente.


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